LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Calle del pueblo
Foto enviada por Victoria Serna,

Quemarse las cejas (o las pestañas): Leer o estudiar mucho, analizar profundamente un escrito.
Quedarse sin mosca: Literalmente, estar sin dinero, no tener ni un peso. La palabra mosca tuvo, desde siempre, el valor de "moneda corriente" o "dinero".
Quedarse para vestir santos: Es una frase destinada a la mujer que no se casó, la típica «solterona», que en una época, cuando había pasado cierta edad, visitaba con más frecuencia la iglesia y se dedicaba a las tareas domésticas de la parrroquia, entre ellas, la de coser vestidos y mantas para las imágenes de los santos.
Quedarse mosca: Es una invitación a que alguien se quede quieto, tranquilo, sin intervenir en un conflicto o discusión.
Quedarse lo más campante: No reaccionar ante un contratiempo, como si no importara, cuando lo lógico sería lo contrario. Campante equivale a «ufano, satisfecho».
Quedarse con la sangre en el ojo: Guardar resentimiento por algo, mantener recelo, duda o escrúpulo de algo.
Quedarse con el pan y con las tortas: Literalmente, quedarse con todo, sin participar a nadie de lo logrado.
Quedarse algo en el tintero: Olvidar u omitir algo en determinada circunstancia y recordarlo luego, cuando ya pasó el momento. La frase proviene de la época en que se escribía con una pluma que recogía la tinta de un recipiente así llamado.
Qué le hace una mancha más al tigre: Como la piel del tigre está plagada de manchas, sería casi imposible detectar la presencia de una nueva; por lo mismo, en una persona que adolece de muchos defectos, uno nuevo pasaría inadvertido. Por supuesto, la frase no se limita a destacar solamente los defectos, sino cualquier otra característica de las personas.
Que te garúe finito: Locución que, a manera de saludo de despedida, suele dedicarse a quien se va, aunque casi siempre dicha con intención irónica y peyorativa para quien parte.
Que si quieres arroz, Catalina!: Esta expresión se emplea familiarmente para ponderar cualquier dificultad invencible.

La procedencia del dicho es poco conocida. Una curiosa versión apunta que hace mucho tiempo vivía en tierra de León un judío converso cuya esposa se llamaba Catalina. La mujer sentía una verdadera fascinación por el arroz, hasta el extremo de que lo recomendaba como remedio universal de todos los males.

Un día Catalina cayó enferma y, como rechazaba todas las pócimas y medicinas ... (ver texto completo)
Que patatín, que patatán...: Frase onomatopéyica que hace referencia a la persona que habla sin sentido, dando disculpas o argumentando para no entrar en razones.
] ¿que de donde vengo? de recorer mi alma y vagar por ella[/
Juan se sentía solo, volvía a su departamento, y el silencio era el único que lo esperaba. Juan estaba triste, Juan estaba solo, muy solo. Y Juan tuvo una brillante idea:
- Compañía, eso lo que necesito, compañía. Y alegre se puso a pensar que tipo de compañía.
De chico le habían dicho que lo ideal para compañía era una rosa. También le habían advertido que las rosas tenían espinas y que si uno no era cuidadoso, en vez de disfrutar el placer de mirarlas, tocarlas y oler el perfume que emitían, ... (ver texto completo)
Conozco un pueblo –no lo olvidaré–
que tiene un cementerio demasiado grande.
Hay en mi tierra un pueblo sin ventura
porque el cementerio es demasiado grande.
Sólo hay cuarenta almas en el pueblo.
No sé para qué tanto cementerio.