LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Calle del pueblo
Foto enviada por Victoria Serna,

De todos los malos epítetos que pueden darse a la Luna, quizá no haya otro más infeliz, que éste de redonda.
Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña.
Si fuera un álamo, una luna, un dios luciente... Más sólo soy un hombre en la ladera, un hombre sólo, apasionadamente.
Con la conservación de energía que posee todo lo físico, el sufrimiento ni siquiera necesita las lecciones de la memoria: así, un hombre que ha olvidado las hermosas noches que pasó al claro de luna en el bosque, todavía sufre del reumatismo que cogió en él.
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao... No ves que va la luna rodando por Callao; que un corso de astronautas y niños, con un vals, me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení!
Lago helado, la luna derrama su luz lejana.
A la luna fría la llama de la hoguera sube después de otra.
Bajo la viva luna duermo con un moribundo.
Todos duermen no queda nada entre la luna y yo.
Medita el mono a lo largo de la noche, ¿Cómo atrapar la luna?
¿De quién es pues, hijos míos, esta roja, roja luna?
Luna llena mi aldea deteriorada es como usted la ve.
En las hierbas nueva el sauce olvida sus raíces.
Línea de gansos en vuelo; al pie de la colina, la luna puesta por sello.
La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.