LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Calle del pueblo
Foto enviada por Victoria Serna,

Historia Universal en palabras de cuatro letras o menos
Era la nada, y era Dios. Dios dijo: «Que sea la luz». Y la luz fue. Dios la vio y dijo «Esto está muy bien», y fue por más. Creó de tal modo al pez y al mar, al sol y al ave. Dijo Dios el día seis: «Haré un ser como yo». Tomó lodo y con él creó a Adán. Pero como lo vio solo, de su lado hizo a Eva.

Alto ahí, dirá uno. Yo no creo en Dios, soy ateo. Pues para él digo otra cosa. En la hora cero, fue el Big Bang…

—Iván Skvarca
Nada se oye. Cero onda. Y de la nada, todo: el Big Bang. Ya masa hay, sólo que no se ve. Nada fría; más bien dura, y que se va para allá y para acá, cada vez más.

Al fin, la masa casi se para, pero no del todo. La luz ya va de un lado a otro; la masa se ve, pero no es fría aún.

Nada vive, y no hay ni un sol. La masa se hace gas que cae y cae y se une a más gas. De ese gas que cae, se hace un sol, y otro, y otro: dan más luz. Se unen. Se atan por su masa; van uno al lado del otro. Van como los ... (ver texto completo)
Historia Universal en palabras de cuatro letras o menos
Era la nada, y era Dios. Dios dijo: «Que sea la luz». Y la luz fue. Dios la vio y dijo «Esto está muy bien», y fue por más. Creó de tal modo al pez y al mar, al sol y al ave. Dijo Dios el día seis: «Haré un ser como yo». Tomó lodo y con él creó a Adán. Pero como lo vio solo, de su lado hizo a Eva.

Alto ahí, dirá uno. Yo no creo en Dios, soy ateo. Pues para él digo otra cosa. En la hora cero, fue el Big Bang…

—Iván Skvarca
Febrero, ¡qué lata!

El mes de Febrero es el más aburrido de todos, en la Huerta no se ve un alma. Allí están, eso sí; las Naranjas, la Escarola, el Apio, el Berro y los Nabos.
También se pueden ver a las Coles y a las Espinacas jugando al ajedrez para matar el tiempo, y si pueden, al rey. Todos los demás están en las despensas, y en las latas.
Pero lo peor es por la noche, la barra de la verbena nocturna está casi siempre vacía, y eso que todos están descansados porque las siestas en Febrero ... (ver texto completo)
La Noche de San Lorenzo

Las noches de San Lorenzo son un gran acontecimiento en la Huerta. Nadie quiere perderse el baile de Luces que producen las Estrellas Fugaces. Todos se engalanan con sus mejores pieles y caparazones.
Algunos empiezan a pasear desde muy temprano, aprovechando que las tardes en agosto son más tempranas, y que el fútbol televisado saca al Hortelano más pronto de sus tareas.
La barra libre, que suele montarse todas las noches para la juerga general, esta noche es menos visitada ... (ver texto completo)
La Lluvia

La Lluvia, para qué mentirnos, es la bacanal total. Todo el mundo desenfunda Tallos y Hojas, la Tierra se abre, y hasta el último de los abstemios no puede resistir la tentación de empaparse ese día. Algunos Bichos, se parapetan bien, para no ahogarse ¡qué tontos!
Desde los rojos y los ocres del otoño hasta el dorado agosto, Lluvia significa fiesta, alegría. Todos los que están fuera ese día - viendo mundo - vuelven como locos para unirse a la orgía. "Vénganse todos para aquí, que las ... (ver texto completo)
La Luna

Qué frío cuando viene la Luna. Cuando hace Luna la Huerta es una fiesta azul. Muchos son los que salen de paseo mano sobre mano. La Luna tiene collares de estrellas, pero no es presumida en exceso, aunque eso sí, muy buena comunicadora no es. Nunca responde a la pregunta de si hay hortelanos en la Luna. Es así de reservada.
El Níspero está malo

Hace algunos años que el Níspero convive con nosotros. Esta mañana a la hora del desayuno no ha comparecido.
"Es la resaca"
Y, como al mediodía tampoco se le había visto vaguear por la hacienda, hemos decidido, unos cuantos, hacerle una visita.
Al llegar lo hemos encontrado amarillo y negruzco, con las Hojas todas grises.
Nos habían dicho que noséquégases eran fatales para noséquéárboles, ahora sabemos que el Níspero es uno de esos árboles. Nos ha devuelto el saludo con ... (ver texto completo)
El Melón quiere hacerse policía

En la Huerta se dan los más variopintos oficios. Todos se afanan en sus aficiones. Desde luego la profesión de obrero es la más descansada y, sobre todo, la más popular: se tumba uno al Sol, o a la Luna, se infla de comer y beber, y finalmente, el Hortelano viene y lo recoge a uno. No está mal, ¿eh?
Pero siempre hay lunáticos que no pueden estarse quietos y se las ingenian para formar algún lío. Nos reímos mucho con ellos, casi con todos. Mas un día, al parecer ... (ver texto completo)
El abuelo Olmo

En todas las familias hay un abuelo, en algunas el abuelo es bueno, en cambio en otras, los restantes miembros de la familia son malos. En la familia de la Huerta todos quieren al abuelo Olmo. Es tan viejo que no tiene nombre, todos lo llaman así: Olmo, porque él no quiere que se le llame de usted aunque si lo haces nunca se enfada. Dicen las buenas lenguas que aún sigue en pie porque espera ver llegar a la generación de los Hombres buenos y las malas dicen que antes, mucho antes, ... (ver texto completo)
Pedro el Pimiento se hace detective

Pedrito el Pimiento Morrón, no era un Pimiento de provecho. A su edad, en vez de atesorar unos estudios o un trabajo como es debido, sólo podía presumir de tener una cara que se la pisaba.
Un día, sin más, y desoyendo los consejos Maternos, abandonó a los otros Pimientos, a la Mata y a los consejos de ésta.
- Voy a ser detective.
- Pero qué vas a investigar tú, desgraciao, si aquí no pasa nunca ná y además no sabes ni leer. - Le espetaba su primo Alberto.
- ... (ver texto completo)
El Tomate Rodolfo

Rodolfo Jones decidió un día que ya estaba bien de holgazanear todo el tiempo al Sol. Pensaba que ya había madurado lo suficiente como para emprender la aventura de su vida. Y, sin más, se soltó de la Mata, se despidió de todos y aseguróse de que sus amigos preferían no marchar y sí rellenar latas.
- Pues bueno, si eso es lo que queréis, yo prefiero viajar un poco.
- No olvides saludar a mi tío Pimiento, que se marchó hace años y no sabemos por donde anda...
- Si vas a la ... (ver texto completo)
El Pirata Baba Verde

El Pirata Baba Verde era muy desgraciado. Quería ser como los otros piratas: con pata de palo y parche en el ojo pero, sobre todo, quería tener una barba azul.
El Pirata Baba Verde era temido por todos. No había Lechuga en la Huerta que no hubiese oído hablar de él. Y es que esa temible Babosa no había dejado Lechuga sin su marca horrible.
Por eso - entre otras cosas - nadie se atrevía a decirle que las Babosas no tienen barbas azules. Su carácter era terrible, sólo tenía ... (ver texto completo)
Hola Luci yo tambien estare un ratito,
Un besoooooooo
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Lo malo es que la generosidad también puede ser un buen negocio.