Hay que procurar conservar la amistad y benevolencia de los que gobiernan y ganar a las personas de autoridad con humildad, modestia y buenos oficios
No quieras que yo sea, por tu soberbia pompa, Faetonte de barqueros que los laureles lloran. Pasaron ya los tiempos cuando, lamiendo rosas, el céfiro bullía y suspiraba aromas.
Qué importa que te ciñan ramas verde o rojas, que en selvas de corales salados césped brota? Laureles de la orilla solamente coronan navíos de alto bordo que jarcias de oro adornan.