LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Calle del pueblo
Foto enviada por Victoria Serna,

Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza. Juvenal
Conciencia: voz interior que nos avisa que alguien puede estar mirando. H. L. Mencken
Con el dinero se puede fundar una casa espléndida, pero no una familia dichosa. Tamayo y B.
Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino. Séneca
Aquel que nunca ha fracasado, es porque tampoco nunca ha intentado nada. O. G. Mandino
-Pececito pececito ¿que hace tu padre? - Nada, nada.
Es totalmente cierto que el vino gana con la edad. Cuanto más viejo me voy haciendo más me gusta.
Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
La conciencia vale por mil testigos.
Quien no ama su trabajo, aunque trabaje todo el día es un desocupado.
QUIÉN TE HA VISTO
Y QUIÉN TE VE

Según cuenta el obispo de Mondoñedo, fray Antonio de Guevara, en tiempos de las revueltas de las Comunidades de Castilla había en un pueblo de Ávila un clérigo de origen vasco, partidario y ferviente defensor del líder de la revuelta Juan de Padilla, a quien señalaba desde el púlpito como "verdadero rey de Castilla, y no el tirano que ahora nos gobierna".

Pero resultó que, una vez, el propio rebelde Juan de Padilla apareció con sus tropas y, tal como era la ... (ver texto completo)
PONERSE LAS BOTAS

(To feather one’s nest)

Hubo un tiempo en el que el calzado era signo distintivo de la clase social a la que pertenecía el individuo. Es más: entre los romanos y los bizantinos existían normas muy estrictas al respecto y de hecho, esas diferencias se mantuvieron vigentes por mucho tiempo.

De manera que, mientras las botas eran de uso privativo de los caballeros ricos y poderosos, el zapato bajo estaba reservado al pueblo llano.

De ahí nació la expresión ponerse las ... (ver texto completo)
PONER LOS PUNTOS
SOBRE LAS ÍES

(to dot one’s i’s and cross one’s t’s)

Durante el transcurso del siglo XVI, fueron introducidos los caracteres góticos en la escritura común. Entonces, los copistas -importantísima profesión en esa época- adoptaron la práctica de poner un pequeño tilde sobre la i minúscula, para evitar que la presencia de dos de estas letras seguidas fuese confundida con una "u" (como si hoy tuviéramos que escribir a mano y en letra cursiva el término compuesto antiinflacionario).

Por ... (ver texto completo)
PELITOS AL MAR

Desde tiempos remotos, el hecho de arrancarse algunos pelos de la cabeza y arrojarlos al viento ha tenido un significado de reconciliación, ya que así la hacían los griegos del período clásico (se lo menciona en la "Iliada", de Homero durante las ceremonias del rapado de corderos y el aventado de sus pelos).

Y aún hoy lo hacen, por ejemplo, los niños andaluces cuando quieren sellar sus diferencias: ponen los pelos en la palma de la mano y, soplando, exclaman: "Pelitos a la mar", ... (ver texto completo)
SABER DÓNDE LE APRIETA
EL ZAPATO

(To know on which side one’s bread is buttered)

Este es uno de los dichos más populares de nuestra lengua y su origen se remonta a la época de los romanos.

Según cuenta Plutarco en su obra "Vidas paralelas", Paulo Emilio, un patricio romano que gozaba de respeto entre sus pares debido a su sentido de la Justicia, dispuso separarse
-aparentemente, sin ninguna razón- de Pipiria (hija de Papirio Masón), su joven, bella y virtuosa esposa, madre de sus dos ... (ver texto completo)