La Traviata.
¡Oh mujer celestial, gloria del arte!
A cuánto alcanzan de tu voz sonora
La magia y el poder! ¿quién no te adora,
Ni quién te puede ver sin admirarte?
Dispuesto el corazón á perdonarte
Se encuentra, si apareces pecadora
En Violeta infeliz, y atronadora ... (ver texto completo)
¡Oh mujer celestial, gloria del arte!
A cuánto alcanzan de tu voz sonora
La magia y el poder! ¿quién no te adora,
Ni quién te puede ver sin admirarte?
Dispuesto el corazón á perdonarte
Se encuentra, si apareces pecadora
En Violeta infeliz, y atronadora ... (ver texto completo)
