Así como Dio comenzó y dio vida al hombre
del mismo modo, con tu soplo, reviví otra vez
Mi cuerpo subyacía perdido en un limbo
Mi mente ya no podía sentarse de una vez
La sed de preguntas, mataban mis instintos
Las faltas de respuestas llovieron de una vez
Cuando la tristeza embargaba mi mente
Cuando el sol comenzó a desaparecer
Entregué mi cuerpo a Morfeo, dormité
Y se hizo el día y llegaste tú a mi vida
... (ver texto completo)