Todavía te busco, mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi
sendero,
sin alcanzarte nunca cuando extendí la mano
y sin que me escucharas cuando dije: «te quiero...»
Y, sin embargo, espero. Y el tiempo pasa y pasa.
Y ya llega el
otoño, y espero todavía:
De lo que fue una
hoguera sólo queda una brasa,
pero sigo soñando que he de encontrarte un día.
... (ver texto completo)