Hermosa mariposa
El hombre es un aprendiz y el dolor es su amo.
Si hay en este mundo un deseo que no pueda hacer realidad, es que este deseo fue hecho para otro mundo.
El dolor siempre cumple lo que promete.
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
Si hay en este mundo un deseo que no pueda hacer realidad, es que este deseo fue hecho para otro mundo.
Entra una nueva pena y las viejas penas de la casa la reciben calladas, no muertas.
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
Entra una nueva pena y las viejas penas de la casa la reciben calladas, no muertas.
El genio, ese poder que deslumbra a los ojos ajenos, no es a menudo otra cosa que perseverancia bien disfrazada.

Antonio Porchia
(1886-1968) Escritor argentino.
Enviado por José Luis Trujillo
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba.

Antonio Porchia
(1886-1968) Escritor argentino.
Enviado por José Luis Trujillo
Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.
Casi no he tocado el barro y soy de barro.
A veces hallo tan grande a la miseria que temo necesitar de ella.
Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.
La felicidad a veces es una bendición, pero generalmente es una conquista.
A veces hallo tan grande a la miseria que temo necesitar de ella.
El hombre de tu vida, no es siempre el amor de tu vida.
La felicidad a veces es una bendición, pero generalmente es una conquista.
En el amor se encuentran las ganas de vivir.
El hombre de tu vida, no es siempre el amor de tu vida.
El amor es quien inspira las grandes empresas, pero es quien estorba su cumplimiento.
En el amor se encuentran las ganas de vivir.
Enamorarse no es amar, puede uno enamorarse y odiar.
El amor es quien inspira las grandes empresas, pero es quien estorba su cumplimiento.
Enamorarse no es amar, puede uno enamorarse y odiar.