Quién fuera agonizante para morir en los brazos de este ángel. Quién fuera agua para evaporarse, convertirse en nube y en invierno caer desde el cielo sobre tu cuerpo y recorrerlo por completo.
Quererte es conjugar el verbo amar en soledad. Quién fuera agonizante para morir en los brazos de este ángel.
Pude encontrarla más bella, pero no mejor. Puede que no seas perfecto, pero tus defectos son encantadores.
Por ti, subiría al cielo en bicicleta y bajaría sin frenos. Pude encontrarla más bella, pero no mejor.
Mi gordito de miel con sus ojos cafés, no sé por qué te he de amar ¡Ah! Ya sé, es por tu dulce cantar. Mi princesa: tu belleza no la opaca ninguna realeza.
Mi corazón se ha perdido en tu blusa... ¿Me ayudas a encontrarlo? Mi gordito de miel con sus ojos cafés, no sé por qué te he de amar ¡Ah! Ya sé, es por tu dulce cantar.
Mi casa es lo menos parecido a un palacio pero vos sois lo más parecido a una princesa. Mi corazón se ha perdido en tu blusa... ¿Me ayudas a encontrarlo?
Mi amor por ti, vida mía, es tan grande y tan inmenso, que por caber no cabría en todo el universo. Mi casa es lo menos parecido a un palacio pero vos sois lo más parecido a una princesa.
Mi amor por su amor me como un kilo de clavo Mi amor por ti, vida mía, es tan grande y tan inmenso, que por caber no cabría en todo el universo.
Mi amor cuando se te enferman los ojos, ¿tú vas a un oftalmólogo o a una joyería? Mi amor por su amor me como un kilo de clavo