A médico, confesor y letrado, hablarle claro.
A medida del santo son las cortinas.
A mengua de carne, buenos son pollos con tocino.
A mi amigo quiero, por lo que de él espero
A mi
casa lleve un
amigo, el se quedó de amo y yo despedido.
A mi los tiburones me enseñan los dientes.
A mí me llaman el tonto, el tonto de mi lugar, todos comen trabajando, yo como sin trabajar