Con constancia y tenacidad se obtiene lo que se desea; la palabra imposible no tiene significado. (Napoleón)
Dos extremos: excluir la razón y no admitir más que la razón. (Blaise Pascal)
Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien. (Pitágoras)
Discurren mucho algunos en lo que nada les importa, y nada en lo que mucho les convendría. (Baltasar Gracián)
Los juramentos de amor son el aliento húmedo de los vientos. (Catulo)
De dos luchadores, el pensador vence. (Lao-Tsê)
Los malos obedecen por miedo, los buenos por amor. (Aristóteles)
Cuando el pensamiento calla, las revoluciones hablan. (Emilio Castelar)
Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan. (Francisco de Quevedo)
Creer en el sentido común es la primera falta de sentido común. (Eugene O'Neill)
Los que padecéis porque amáis: amad más todavía; morir de amor es vivir. (Victor Hugo)
Conocer a un hombre y saber lo que tiene en la cabeza son asuntos distintos. (Ernest Hemingway)
Los que se enamoran muy deprisa suelen aborrecerse muy despacio. (Fray Antonio De Guevara)
Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu. (Aristóteles)
Así como la tierna corteza de un árbol sumergida por mucho tiempo en las aguas de cientos de ríos, se petrifica, el corazón humano sumergido en el pesar, al fin se vuelve empedernido.
Como el águila, las inteligencias realmente superiores se ciernen en la altura, solitarias. (Arthur Schopenhauer)
Me enseñaron a rezar, enseñáronme a sentir y me enseñaron a amar, y como amar es sufrir, también aprendí a llorar. (José María Gabriel Y Galán)
Busca dentro de ti mismo, en tu cabeza; y allí lo encontrarás. (Solón)
Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de ternero cebado donde hay odio. (Salomón)
Antes pensarlo, después lanzarse. (Johann W. Goethe)
Mi relación con mi hija es diferente que con mi hijo: me veo en ella, a veces quiero rodearla y decir 'sé cómo te sientes', con mi hijo es distinto, tienes un hijo, y ya está, es todo amor, no puede haber nada malo. (Madonna)
¿Cuál es la tarea más difícil del mundo? Pensar. (Ralph W. Emerson)
Miserable es el amor que puede ser remedio. (William Shakespeare)
Vivir en contradicción con la razón propia es el estado moral más intolerable. (León Tolstoi)
Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor. (Stendhal)
Una buena conciencia vale mil espadas. (William Shakespeare)
Nada es verdaderamente grave para los seres incapaces de amar. (François Mauriac)
Todos somos iguales ante el deber moral. (Immanuel Kant)
¡Ay de los que luchan toda la vida! Esos son los imprescindibles. (Bertolt Brecht)
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa. (Demócrates)