Mírame como tú desees mirarme, a mis ojos o, a mi alma si lo deseas,
No verás llanto ni sufrimiento para ti, porque la he pasado y la he visto en ti,
Porque he visto en tu alma tan alegre pero golpeada y herida por la vida,
Déjame ser tu cura, para pintar
colores en tu corazón, para nunca te olvides de mi.