La distancia no la hacen los kilometros sino las personas.
•El agua cuesta arriba, dura poco, y menos el amor de niño y loco.
La pobreza es el privilegio de no tener nada que dar.
•El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Hay tres cosas en la vida que nunca regresan... el tiempo, las palabras y las oportunidades.
•El agua, como buey, y el vino, como rey. Recomienda el consumo moderado del vino. El vino se debe tomar con precaución y sobriedad, mientras que el agua puede ser ingerida en grandes cantidades.
En Castilla el caballo lleva la silla. Manifiesta que en los reinos de Castilla el hijo sigue la nobleza de su padre, aunque la madre sea plebeya.
•El agua clara y el chocolate espeso. Este refrán nos dice que hay que llamar las cosas por su nombre, que no valen las mentiras y que es necesario ser claro y conciso. También se refiere a que los asuntos y negocios deben ser claros y transparentes.
Caballo que alcanza, pasar querría. Denota que por lo común aspiramos a más, de lo que hemos conseguido.
•El agua blanda y la piedra dura, gota a gota hace cavadura. Así como la tímida gota de agua parece inofensiva y tras muchos años logra horadar la piedra más dura, así ha de ser el oficio de los hombres: actuar poco a poco, con paciencia y tesón, para obtener los frutos apetecidos.
Una persona no vale por sus éxitos, sino por las veces que se ha levantado de sus fracasos.