“Sólo quien no repara la falta que ha cometido (no se enmienda) incurre de veras en falta”.
“Quien aprende, no por ello penetra hasta la verdad; quien penetra hasta la verdad, no por ello es capaz de afianzarla; quien la afianza, no por ello está en condiciones de sopesarla en cada circunstancia particular”.
“Quien ha nacido en nuestros días y retorna a los modos de la antigüedad es un estúpido y labra su propia desgracia”.
“Yo no innovo, transmito: soy fiel, amo a la antigüedad”.
“Todas las cosas poseen belleza, pero no todos la ven”
“Aquel que estima más el oro que a la virtud ha de perder a ambos”
“No te creas tan grande hasta el punto de pensar y ver a los demás por debajo de ti”
Cuando el gobernante mismo obra rectamente, ejercerá influencia sobre el pueblo sin dar órdenes, y cuando el gobernante mismo no obra rectamente, todas sus órdenes serán inútiles.
Cuando en un país reina el orden, es una vergüenza ser hombre pobre y común. Cuando en un país reina el caos, es una vergüenza ser rico y funcionario.
“Debes tener la cabeza siempre fría, el corazón siempre caliente y la mano siempre larga.”
Cuando el corazón se agita, se ofrenda rutinariamente. Por eso, sólo el sabio es capaz de agotar el sentido de la ofrenda.
El saber consiste en admitir como saber lo que se sabe y como no saber lo que no se sabe.
“Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro”