Eran dulces las caricias regaladas...
Nunca le diré que las recuerdo,
como ayer; jamás le diré nada.
Tampoco le diré cual fue el tormento
de aquel primer afán y luego nada
mas que un adiós, luego silencio
un beso frío... y en la cara...
y verla perderse en el sendero.
Cuyando yo tome su mano, no era nada ... (ver texto completo)
Nunca le diré que las recuerdo,
como ayer; jamás le diré nada.
Tampoco le diré cual fue el tormento
de aquel primer afán y luego nada
mas que un adiós, luego silencio
un beso frío... y en la cara...
y verla perderse en el sendero.
Cuyando yo tome su mano, no era nada ... (ver texto completo)