La inteligencia busca, pero quien encuentra es el corazón.
El recuerdo es el perfume del alma.
El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren.
Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ellas.
No quiero pensar porque no quiero que el dolor del corazón se una al dolor del pensamiento.
Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.
Supongo que el destino final de los hombres es la soledad. Al final, el hombre siempre termina estando solo frente a su destino. Es justo entonces cuando se empieza a intuir lo que es el miedo.
La ausencia de deseos nos da tranquilidad.
No profeses amor con tus labios, en tanto abrigas odio en tu corazón.
Entiende por justa medida lo que no te cause dolor.
No es bueno para los hombres que suceda todo cuanto desean.
Una vez las cosas se juntan en uno por el Amor; otra se separan las unas de las otras a impulsos del odio de la Discordia.
Soy un desterrado y errante de los dioses por haber puesto mi confianza en la loca Discordia.
El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.
El amor es un símbolo de eternidad.