Marcelino, me ha dado un vuelco el corazón cuando me has nombrado a Gamonal. Yo, que pasaba largas temporadas en Bustillo con mis abuelos maternos, cuando no era así, lo pasaba en Gamonal con mis padres (entonces Gamonal no era
barrio de
Burgos).
Añoro aquellas calderas de cobre donde se cocían los titos (tampoco se rifaban
cerdos), los comensales éramos pocos y no había que hacer las inmensas colas de ahora y eran los tiempos del párroco D. Fermín (después párroco de
San Lesmes, de Burgos), a quien
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