Una bonita pista de motocros... Claro como en muchas otras ocasiones abusando y aprovechandose de los castreños que estamos fuera. Un pueblo bonito pero lleno de egoistas...
Tampoco es la iglesia de san esteban, si no la de s. Millán.
Y esto es un especímen propio de los balbases durante el sejo. Por cierto, que al que no le guste el sejo es porque no lo sabe vivir, que se acerque a las peñas y a la gente: se contagia. Un saludo para todos los que pasan por aqui.
De un pueblo que ni siquiera tiene bar se puede esperar que pongan un bar.Es pura lógica.