El hijo del pueblo, Fidel Martínez, quien fuera cura párroco se nos ha ido hoy en Burgos.
El paisano que con tantas misas nos obsequio cada vez que venía a Hermosilla, especialmente en los veranos, ha finalizado su etapa en esta tierra.
Le doy mi más sentido pésame a su familia a la vez que le deseo que descanse en paz. Que en ese infinito de estrellas, donde todo es nada y nada es todo,
Julián encuentre su espacio, su por qué y su para qué. Otro hijo del pueblo se ha ido.
Julián Laredo, maestro jubilado -hijo de Enrique y Sofía-, nos dejó este miércoles.
Le deseamos la paz allá donde esté.
Para su extensa familia, un fuerte abrazo. Mañana, día 1 de octubre, se oficiará su funeral en Burgos ciudad, a las cuatro menos cuarto de la tarde.
Allí le daremos nuestro último adiós. Que el descanso y la paz sea con ella...
Entristece ver cómo poco a poco... (incluso mas bien rápido), el pueblo se va vaciando de nuestra buena gente.