No tenemos la calefacción puesta, no es por nada, sino simplemente que ponemos mejor el bracero. La ventana sí que está cerrada, ya no solo por el frío, sino por el viento. Hoy el Cielo ha querido regalarnos un buen día de sol aunque con mucho viento.
Un abrazo.
Un abrazo.
Los brazos de Dios son inmensos para cobijarlos del frìo y del viento. ¡Un abrazo!