Una ventana con arco trilobulado sostenido por columnas en el ábside, ENCIO

Durante siglos, la iglesia fue el corazón espiritual y social del pueblo. Aquí se celebraban los oficios, las festividades y los acontecimientos que marcaban la vida de sus vecinos. Con el abandono progresivo del antiguo caserío en los siglos XIX y XX, el edificio sufrió un periodo de deterioro, quedando en estado ruinoso durante décadas. Hoy, tras una profunda restauración, ha recuperado su estructura, su carácter monumental y su valor como símbolo del patrimonio local, devolviendo a Encio una de sus joyas más queridas.
(Marzo de 2026)