Mezcla de casas típicas de pueblo con edificaciones modernas: todo un contrate.
Maceta plagada de flores adornando la calle.
Almendros en la era alta. Guardianes siempre vigilantes.
Siempre estuvo presente en todos los campos de cereales junto a la mies; muchas veces, creció mucho más fuerte que las espigas de trigo.
Sólo los más agresivos herbicidas son capaces de acabar con ella.
El lila, hermoso color.
Me gusta el paisaje
Rico fruto de la tierra que acabará acompañando cualquier ensalada o guisado.
Y... tú ¿qué flor eres?
El rojo: símbolo del amor.
A la derecha hay una piedra circular con una cruz grabada.

Siempre me ha intrigado su significado.

¿Alguien nos pueda aclarar el enigma?
Y la naturaleza impone su impronta.
Vista parcial de la iglesia parroquial entre acacias y hierba salvaje.
Cuchillos, navajas, hachas y todo objeto cortante... ¡aquí se afilaba!
¡A segar, campesinos!