Aunque muy de tarde en tarde, alguna vez había que hacer un viaje al centro comarcal más importante, por entonces partido judicial, para pertrecharse de lo más indispensable, porque a la aldea sólo llegaban, y también de tarde en tarde, el capador, el esquilador, rara vez el médico, alguna vez más el veterinario y hasta un buen día el chatarrero.
Había que preparar este viaje con esmero no sólo porque era algo desusado en el programa de cada día, sino porque era un día de trabajo que había que eliminar
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Saludos Caporal
Yo también en 1959 me fui a Villadiego con mi madre para
comprar una
bicicleta con dinero de mi tía Carmen, que nos lo había mandado desde
Madrid donde estaba trabajando. La bicicleta pesaba más que yo y era para ir a seleccionar patatas, como yo tenía 12 años lo que tenía que hacer era coger las tollas que arrancaban con el azadón los mayores y sacarlas a la linde.