No discuto su profesionalidad, que a buen seguro lo son. Decían algunos que tocaban muy bien y muchas piezas, pero eso no formaba parte de
música que imperó tantos años aquí ni de su ritmo. Sin embargo, se trata de una charanga, que lo mismo hace títeres, que los deja sin cabeza. Que lo mismo ameniza una tarde de
fiesta con
toros ficticios y payasos, que una representación teatral, normalmente jocosa y para hacer reír... que, ahora la
Procesión de
San Roque, que ha perdido la estética que tuvo, y
... (ver texto completo)