Dice Kabir:
“Así es como el devoto se libra de todo temor;
así es como se le desvanecieron los errores
de la vida y la muerte.”
De música está ahí el cielo henchido,
Ahí llueven gotas de néctar,
Ahí vibran las cuerdas del arpa y resuenan los tambores.
¡Qué secreto esplendor ahí se oculta, en la mansión celeste! ... (ver texto completo)
“Así es como el devoto se libra de todo temor;
así es como se le desvanecieron los errores
de la vida y la muerte.”
De música está ahí el cielo henchido,
Ahí llueven gotas de néctar,
Ahí vibran las cuerdas del arpa y resuenan los tambores.
¡Qué secreto esplendor ahí se oculta, en la mansión celeste! ... (ver texto completo)
Kabir dice:
“ ¡Ahí he sido testigo del juego de la Única Bienaventuranza!
En mi cuerpo he conocido el juego del universo;
escapado al engaño de este mundo.
Lo interno y lo externo se convierten en un cielo único;
lo infinito se unió a lo finito.
¡Me embriago contemplando este Todo!
Esta, Tu luz, Señor, colma el universo: ... (ver texto completo)
“ ¡Ahí he sido testigo del juego de la Única Bienaventuranza!
En mi cuerpo he conocido el juego del universo;
escapado al engaño de este mundo.
Lo interno y lo externo se convierten en un cielo único;
lo infinito se unió a lo finito.
¡Me embriago contemplando este Todo!
Esta, Tu luz, Señor, colma el universo: ... (ver texto completo)