¡Hola, Antonio! ¡Ya, muy buenas tardes para tì y demàs
amigos del otro lado del Atlàntico! Me diò mucha pena ver y escuchar tu programa del mièrcoles en forma entrecortada; el tema y el invitado me resultaron muy interesantes. Pero la internet, a veces tiene sus dificultades. ¡Me encanta esta poesìa! Mas, si tu estado de ànimo està realmente caìdo, pues ¡arriba, mi
amigo, tù puedes elevarlo con fe en tì mismo y en Dios! ¡Còmo me gustarìa presenciar alguna vez esa salida de La Hermandad del Rocìo
... (ver texto completo)