No existe nada fuera del cuerpo que sea capaz de curar o generar salud. Tu cuerpo posee una capacidad curativa interior capaz de remediar cualquier enfermedad. Todos poseemos poderes de autocuración que, en las condiciones adecuadas, siempre curarán cualquier enfermedad. Sólo tenemos que crear las condiciones.
Si se elimina la causa de la enfermedad, se elimina la enfermedad en sí. Sólo se cosecha lo que se ha sembrado. Es la ley de «causa y efecto». Usted controla su propio destino. Por ello, el camino hacia la salud empieza por reconocer que ha creado su propio estado de salud o de enfermedad y, que por lo tanto, es capaz de cambiarlo.