En Andalucía, y también en Murcia, Extremadura, Castilla-La Mancha y hasta en Castilla-León, la piedad se transforma en quejido y lamento profundo. Es la saeta, un canto popular que se ejecuta al paso de las procesiones. Es una comunicación sentida y profunda entre el cantaor y la imagen de Jesús o la Dolorosa. De ahí su origen, de la palabra latina sagitta, saeta o flecha, que expresa muy bien esta plegaria.
Dónde vas Paloma Blanca- decía una saeta antigua- a deshoras de la
noche? Voy en busca de mi hijo/ que lo entierra esta noche. Y en esta otra, más moderna, se afirma: Jesús, escucha este canto/ de un humilde pecador que se marchó /y vuelve a tí, pa compartir tu dolor.
El triá