La esencia de la vida.
A menudo el sufrimiento precede a las mayores dichas. Al igual que la oscuridad de la noche prepara el camino para el amanecer y que del dolor del parto nace el milagro más grande la naturaleza, es a través de la enfermedad como podemos acceder a la plenitud en la salud. La enfermedad no es más que el medio por el que el cuerpo se cura a sí mismo. La enfermedad y el dolor son nuestros aliados, mensajeros de Dios que nos avisan cuando hay un problema que requiere solución. ... (ver texto completo)
A menudo el sufrimiento precede a las mayores dichas. Al igual que la oscuridad de la noche prepara el camino para el amanecer y que del dolor del parto nace el milagro más grande la naturaleza, es a través de la enfermedad como podemos acceder a la plenitud en la salud. La enfermedad no es más que el medio por el que el cuerpo se cura a sí mismo. La enfermedad y el dolor son nuestros aliados, mensajeros de Dios que nos avisan cuando hay un problema que requiere solución. ... (ver texto completo)
Hay pocas enfermedades realmente incurables, pero sí existen muchos pacientes incu
rables, personas que no son capaces o no están dispuestas a dejarse curar. Puede que lo deseen conscientemente, pero no de forma subconsciente. Lo incurable no es la enfermedad en sí, son las personas quienes se hacen incurables. No están interesadas en conservar la salud, sino en evitar el dolor y la enfermedad.
rables, personas que no son capaces o no están dispuestas a dejarse curar. Puede que lo deseen conscientemente, pero no de forma subconsciente. Lo incurable no es la enfermedad en sí, son las personas quienes se hacen incurables. No están interesadas en conservar la salud, sino en evitar el dolor y la enfermedad.