Nunca debe sentirse superior, porque él debe comprender que nadie es más ni menos que nadie.
El tronco más grande de una amistad es la confianza, la sinceridad, la honestidad, el amor y el apoyo, que entre otras cosas hacen de la vida un placer que queda siempre en la memoria hasta el último día de nuestra vida, en la que podemos reconocer el valor de un verdadero amigo que siempre ha sido incondicional en todo