Es recomendable que la persona se recueste, idealmente semisentado y con la cabeza y cuello recto, de esta manera facilitaremos la respiración del afectado.
Controle la respiración de la persona tratando que esta se regule a la suya, debe tratar de respirar lento y profundo, ya que una respiración acelerada provoca hiperventilación y con ella mareos, naúceas, entumecimiento, hormigueo de las extremidades y aumento del ritmo cardiaco.