- El caos es una estrategia e, inclusive, una meta revolucionaria. A través del caos, se causa un preocupante efecto intimidatorio e insultante. La estrategia del caos, en sus diversas variantes, no siempre es sangrienta, valiéndose con frecuencia de otras formas de violencia, como la psicológica o la moral, a veces tanto o más efectivas para imponer sin convencer, esta práctica del caos es profundamente anticristiana y no tiene ningún apoyo moral ni ético. No es infrecuente, se da en nuestros ámbitos ... (ver texto completo)
- La desconfianza personal es la determinante de casi todos nuestros fracasos. La confianza en nuestras fuerzas es ya de por sí una fuerza; y en cambio, es débil el fuerte que desconfía de su valor
- Cuando los poderosos riñen, los débiles pagan las consecuencias
- Cuando los poderosos riñen, los débiles pagan las consecuencias