Que os pasa, nadie tiene nada que decir de nuestro pueblo?. Un saludo. Jesús
Ésta era una niña
con aire de flor, agua más que el río,
fuego más que el sol.
Vivía en el templo
del rey Salomón,
oyendo en los salmos
ecos de otra voz.
En este trueque de amor
lo que yo tengo que dar,
Amada, bien lo sé yo.
No me duelen avaricias
ni regateos en flor.
Tengo mis potencias todas
abiertas para tu sol. ... (ver texto completo)
(Zaida C. de Ramón)
Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.