Os cuento el tema de los
toros: Parece ser que había irregularidades, lo primero con el transporte, y se dió de paso. El veterinario, como buen profesional, no quiso seguir cayendo en manos del alcalde, y cuando pidió el alcalde que se sacara el sobrero que había, se negó. Poco más y le llevan a comisaría. Menos mal que contó con el apoyo del sargento y le sacó la guardia civil de la
plaza. Este
ayuntamiento hasta ahora ha estado acostumbrado a hacer lo que le viene en gana, y claro, se topa con
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