de nuevo, me saludo a mí misma, sobre todo para felicitar a las que pusistéis los
altares, todos muy bonitos y muy estupendos. A ver quien cuelga alguna
foto de ellos.
Los dulces riquísimos, y ya sabéis lo que pasa, si lo haces bien, para toda la vida. Ni se derritió la miel de las
hojuelas, ni nada de nada, todo estupendo.