Una buena familia, comienza con un buen ejemplo de los padres.
La unión de la familia no se mide por el número de miembros, sino por la unión que hay en ellos.
“La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración”
Juan Pablo II (1920-2005) Papa de la iglesia católica.