Erase una tarde de
invierno o de
otoño adelantado, el grajo volaba bajo hacía un frío del carajo.
Y érase una taberna, la taberna de tío Faco, taberna que ya no existe, otro
bar que fue al fracaso.
Y erase unos hombres y un gato acomodado, que allí estaban huyendo del frío, al brasero calentando.
Un hombre de ellos no se si tío Zutano o tío Mengano, el más cercano a la lumbre, y el gato allí, al acecho, próximo, mirando.....
Y estaba este hombre tío Zutano o tío Mengano, trasegando
... (ver texto completo)