NAVALPERAL DE PINARES: Tú, a la que no declaro las noches Que llorando yago,...

Tú, a la que no declaro las noches
Que llorando yago,
Cuya esencia me fatiga
Como el mecer de una cuna.
Tú, que tampoco me dices
Si por mí son tus vigilias:
¿Cómo, pues, sobrellevar en nosotros sin aplacarla tal suntuosidad?

Tú llenas mi soledad. Me pareces siempre otra.
A ratos eres tú sola, luego de nuevo un susurro o un aroma absoluto.
A todas, ay, he perdido en mis brazos, pero tú eres eterno nacimiento:
Porque nunca te retuve, firmemente te mantengo.