NARROS DEL CASTILLO (Avila)

Cafetera (Reciclada)
Foto enviada por Desde Narros

Muchas gracias por tu felicitación y por tu visita a mi pueblo. Ya que ese día yo no estaba, me he acercado hoy para agradecértelo e invitarte a un cafetito.

Un abrazo
Aunque de manera virtual, te mando ese buen café que tanto deseas y espero saber pronto de ti.
Saludos para todos, y en especial para ti.
Completamente de acuerdo con el comentario de webamiga, es toda una delicia leer sus escritos. ¡Lástima que sean escasillos en cantidad, porque en calidad van sobrados!
DOÑA FELI ESTÁ HOY EN NARROS

La tía Feli viene a Narros
pues es la tradición,
llegar el veinticinco de Mayo
haga lluvia, frío o calor.
Trae un puñado de letras
de esas que son de leer,
ni de banco, ni de sopas
las cambia por un café, ... (ver texto completo)
Cuanta imaginacion! que bonito te ha quedado!.
DOÑA FELI ESTÁ HOY EN NARROS

La tía Feli viene a Narros
pues es la tradición,
llegar el veinticinco de Mayo
haga lluvia, frío o calor.
Trae un puñado de letras
de esas que son de leer,
ni de banco, ni de sopas
las cambia por un café,
y unos pasteles de Peña
que son una tentación...,
en la que cae mientras piensa:
¡al diablo la tensión!.
Viene como siempre aquí
a ver las novedades,
nunca falla doña FELI,
de apellido CIDADES.
ES EL MOMENTO

Hay que usar el tiempo creativamente, y darse cuenta a todas horas de que siempre es el momento de hacer el bien.

Martin Luther King.
Sófocles

Si buscas, lo encontraras, lo que no se busca pasa desapercibido.
DOMINIO INTERIOR

Domina tu mente sin dejarte dominar por ella.
Foto relajante, con estos frios apetece un cafetito calentito.
LA TERNURA DE PODER COMPARTIR

Dos hombres, ambos enfermos de gravedad, compartían el mismo cuarto semi-privado del hospital.

A uno de ellos, se le permitía sentarse durante una hora por la
tarde, para drenar el líquido de sus pulmones. Su cama estaba al lado
de la única ventana de la habitación.

El otro tenía que permanecer acostado de espalda todo el tiempo.
Conversaban incesantemente todo el día y todos los días; hablablan de
sus familias, sus hogares, empleos, experiencias durante sus servicios militares y sitios visitados durante sus vacaciones.

Todas las tardes, cuando el compañero ubicado al lado de la ventana
se sentaba, se pasaba el tiempo relatándole a su compañero de cuarto,
lo que veía por la ventana. Con el tiempo, el compañero acostado de
espalda que no podía asomarse por la ventana, se desvivía por esos
periodos de una hora, durante los cuales, se deleitaba con los
relatos de las actividades y colores del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un bello lago, los patos y cisnes se
deslizan por el agua, mientras los niños jugaban con sus botecitos a
la orilla del lago, los enamorados se paseaban de la mano entre las
flores multicolores, en un paisaje con árboles majestuosos y en la
distancia, una bella vista de la Ciudad.

A medida que el señor cerca de la ventana, describía todo esto con
detalles exquisitos, su compañero cerraba los ojos e imaginaba un
cuadro pintoresco.

Una tarde le describió un desfile que pasaba por el hospital y aunque
el no pudo escuchar la banda, lo pudo ver a través del ojo de la
mente, mientras su compañero se lo describía.

Pasaron los días y las semanas, y una mañana, la enfermera al entrar
para el aseo matutino, se encontró con el cuerpo sin vida del señor
cerca de la ventana, quien había expirado tranquilamente, durante su
sueño; con tristeza, avisó para que trasladaran el cuerpo.

Al otro día, el otro señor, con mucha tristeza pidió que lo
trasladaran cerca de la ventana, a la enfermera le agradó hacer el
cambio y luego de asegurarse que estaba cómodo, lo dejó solo.
El señor con mucho esfuerzo y dolor, se apoyó en un codo, para poder
mirar al mundo exterior por primera vez, finalmente, tendría la
alegría de verlo por sí mismo, se esforzó para asomarse por la
ventana y lo que vio, fue la pared del edificio de junto, confundido y
entristecido, le preguntó a la enfermera, que sería que lo que animó
a su difunto compañero a describir tantas cosas maravillosas fuera de
la ventana, la enfermera le respondió que el señor era ciego y no podía
ver ni siquiera la pared de enfrente, ella le dijo: "Quizás solamente
deseaba animarlo a usted".

Epílogo
Existe una inmensa alegría en poder alegrar a otros, a pesar de
nuestra propia situación.

La aflicción compartida disminuye la tristeza, pero cuando la alegría
es compartida, se duplica.

Si deseas sentirte próspero, basta con contar aquello que posees y
que no se puede comprar con el dinero.

Se ignora el origen de este relato; éste proporciona mucha alegría,
satisfacción y suerte si se comparte con otras personas.
No lo guardes sólo para ti mismo.
LAMED WUFNIK
Yo soy un lamed wufnik
sin mí el universo es nada
las cabezas de los hombres
son como sucios pozos negros
yo soy un maed wufnik
sin mí el universo es nada
dios llora en mis hombros
el dolor del universo, las flechas
que le clavan los hombres
yo soy un lamed wufnik
sin mí el universo es nada
le conté un día a un árabe
oscuro, mientras dormía
esta historia de mi vida
y dijo “Tú eres un lamed wufnik”
sin ti Dios es pura nada
* y añadió, “y entre los árabes, un kutb”
(v. Jorge Luís Borges, El Libro de los seres imaginarios)
Buenas tardes a todos.

Ya está preparada la cafetera pues a estas horas apetece mucho tomar café.
Eeeeehhhh amigaaaaaaa... ¿estás por ahí?, está todo listo, sólo faltan los churritos que dejamos para otra ocasión, pues engordan.
Ven enseguida, antes de que se enfríe, pues a mí me gusta muy caliente.

Saludos para todos, estáis invitados. Un abrazo para ti.

M. P.
***LAS MOSCAS Y LA MIEL***

A un panal de rica miel
dos mil moscas acudieron,
que por golosas murieron
presas de patas en èl.
Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.
Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.

(Samaniego.)
ALDABA

una aldaba es una pieza de metal que se pone en las puertas para llamar dando golpes, las primeras aldabas en la edad media parece que fueron unos martillos suspendidos de las ojas de las puertas por la parte exterior, la forma mas tipica y bien antigua es la de argolla de hierro generalmente unida a una cabeza de bronce bastante gorda servian a demas como tiradores y en las puertas de algunas iglesias era un signo de asilo que se requeria asiendose a dicha anilla
en avila hay algunos ejemplares y tambien en casas modestas de unas aldabas que hacen de tiradores por lo que ofrecen dos semicirculos en la parte por donde se ase
No, ese tarro guarda la miel para las tostadas del café.
Saludos a ti y gracias por la visita a nuestro pueblo.
Si las abejas que han hecho esa miel, la han sacado de las flores del pueblo debe estar riquísima