Cuando empiezas a encapricharte con alguien, siempre encuentras un motivo para pensar que esa persona es tu media naranja, cualquier motivo vale... como sacar
fotografías del
cielo nocturno por ejemplo. A la larga sería una
costumbre irritante, que motivaría una separación, pero cuando estas enamorado, crees que es lo que has estado esperando durante años.