¡Suprimid el talento y acabaréis con las ansiedades…!
La gente, en general, es tan
feliz como si estuviera de
fiesta,
o como si subiera a una
torre en
primavera.
Yo solo estoy tranquilo, y no he hecho signos,
como un niño que aún no sabe sonreír;
desamparado como si no tuviera
casa adonde ir.
Todos los otros tienen más que suficiente,
y solo yo parezco estar necesitado.
Posiblemente mi mente sea la de un tonto
¡que es tan ignorante…!.
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