Helicóptero Servicios Médicos
Todo hombre que viene al mundo
trae un letrero en la frente
con letras de fuego escrito,
que dice: «Reo de muerte».
Ay de mí! Por más que busco
la soledad, no la encuentro.
Mientras yo la voy buscando,
mi sombra me va siguiendo.
Lo que envenena la vida,
es ver que en torno tenemos
cuanto para ser felices
nos hace falta y no es nuestro.
Los mundos que me rodean
son los que menos me extrañan;
el que me tiene asombrado
es el mundo de mi alma.
Yo me he querido vengar
de los que me hacen sufrir,
y me ha dicho mi conciencia
que antes me vengue de mí.
Levántate si te caes,
y antes de volver a andar,
mira dónde te has caído
y pon allí una señal.
Antes piensa y luego habla;
y después de haber hablado,
vuelve a pensar lo que has dicho,
y verás si es bueno o malo.
Compañera, yo estoy hecho
a sufrir penas crueles;
pero no a sufrir la dicha
que apenas llega se vuelve.
Cuando pasé por tu casa
« ¿quién vive?» al verme gritaste,
sólo con la mala idea
de, si aún vivía, matarme.
Si yo pudiera arrancar
una estrellita del cielo,
te la pusiera en la frente
para verte desde lejos.
Las fatigas que se cantan
son las fatigas más grandes,
porque se cantan llorando
y las lágrimas no salen.
Todo lo vence el querer,
todo lo alcanza el dinero,
todo acaba con la muerte,
todo llega con el tiempo.
A ninguna en este mundo
he querido más que a ti;
el que tú no lo conozcas
ese es mi mayor sentir.
Yo tengo una lima sorda,
que me lima el corazón:
suspirando me anochece,
llorando me sale el sol.
Memo Ejecutivo
Ahí va un caso real sobre un mensaje mandado por parte de la dirección de cierta empresa:
Se ruega encarecidamente a todas las secretarias de esta empresa que, para evitar malentendidos y sus posibles consecuencias, que podrían ser nefastas para el encargado de la fotocopiadora (casado y con un hijo), pues podrían costarle el divorcio, e incluso graves alteraciones físicas, tengan a bien, al escribirle las notas adjuntando documentos, o al hablar con el solicitándole fotocopias, ... (ver texto completo)