Sobre todo cuándo algun gamberrete ponía una cuerdo atravesada y según íbamos llegando caíamos todo el grupo.
Pués que no se escape, no andamos sobrados de ellas.
Aficionados que somos al botellón, para el próximo, invitaremos a más gente y que no quede ni la espuma.
Que contentos nos poniamos al llegar al puente, de madrugada cuando volviamos de las fiestas de salvadios, sin ver na y algo tocaos. 1 fuerte abrazo desde guada.