La hormiga y el grano de trigo
Un grano de trigo se quedó solo en el
campo después de la siega.
Una hormiga lo vio, se lo hecho a la espalda –
El grano le dijo: ¿Por qué no me dejas tranquilo?
La hormiga respondió: - Si te dejo tranquilo no tendremos provisiones para el
invierno.
Dijo el grano de trigo -. Yo no soy una semilla llena de vida, y mi destino es el de hacer crecer una planta. Hagamos un trato.
¿Qué trato? Replicó la hormiga.
Si me dejas dentro de un año te daré cien granos
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