Carta a una niña-madre
Cuando pasaste a mi lado, con una sonrisa pura y diáfana, con tu cara de niña que apenas comienza, me llenaste de vida. Cuando observé tu barriguita redonda y abultada comprendí que estabas embarazada.
Entonces, una explosión de contradicciones ocurrió dentro de mí. Miré tus ojos tan vivos, tan limpios, tan expresivos, espejo de tu alma, y vi que reflejaban una angustia terrible. Entendí en un segundo tu tragedia y tu gozo. Tragedia por el qué-dirán. Por las horas de angustia ... (ver texto completo)
Cuando pasaste a mi lado, con una sonrisa pura y diáfana, con tu cara de niña que apenas comienza, me llenaste de vida. Cuando observé tu barriguita redonda y abultada comprendí que estabas embarazada.
Entonces, una explosión de contradicciones ocurrió dentro de mí. Miré tus ojos tan vivos, tan limpios, tan expresivos, espejo de tu alma, y vi que reflejaban una angustia terrible. Entendí en un segundo tu tragedia y tu gozo. Tragedia por el qué-dirán. Por las horas de angustia ... (ver texto completo)