En los dorados
campos de la vieja Castilla
Canta mi
pueblo melódicas canciones,
Himnos de gratitud llenos de emociones
Mirando a su
Santo e hincando rodillas.
Todo se arroba con un ardoroso fuego
Cuando luce la llama que nunca extingue
Y brilla como una estrella que se distingue
Por su resplandor con olor de espliego
¡Pueblo glorioso de altísima cumbre!
Como tierno palomo de arrullo blando
Tu nos guías, nos guardas y celas cuando;
Sientes que vibramos con tan bella lumbre.
Convidas
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