Estamos deseando de que llegue la
fiesta. No necesitamos que haya mucha gente, con que estemos los del
pueblo, vale. Siempre lo pasamos fenomenal y cuando vienen forasteros se los acoge con cariño, de hecho, siempre quedan invitados para volver.
Las
fiestas que recuerdo con nostalgia son las que tenian corridas de
vaquillas, a altas horas de la madrugada, con la gente un poco bebida, menuda juerga, eso eran fiestas.