saludos foreros, en especial Luis, que tenga una buena tarde noche ¡
Un rey y un reino diferentes

Este no es un reino como los demás ni nuestro rey se parece a ninguno de los que ha habido o habrá en la historia de la humanidad. Ya decía Jesús que estamos acostumbrados a que los poderosos nos exploten u opriman pero que entre nosotros no debía ser así. Lo malo es que las personas tendemos a imaginar lo desconocido a partir de su semejanza mayor o menor con las cosas que conocemos. Por eso, el mismo Jesús habló de reino y nosotros hemos terminado haciéndole a él ... (ver texto completo)
La sandalia de Empédocles

1
Cuando Empédocles de Agrigento
hubo logrado los honores de sus conciudadanos
-y los achaques de la vejez-,
decidió morir. Pero como
amaba a algunos y era correspondido por ellos,
no quiso anularse en su presencia, sino que prefirió
entrar en la Nada. ... (ver texto completo)
Parábola de Buda sobre la casa en llamas

Gautama, el Buda, enseñaba
la doctrina de la Rueda de los Deseos, a la que estamos
sujetos, y nos aconsejaba
liberarnos de todos los deseos para así,
ya sin pasiones, hundirnos en la Nada, a la que llamaba
Nirvana.
Un día sus discípulos le preguntaron:
« ¿Cómo es esa Nada, Maestro? Todos quisiéramos ... (ver texto completo)
El ciruelo

Hay en el patio un ciruelo
que no se encuentra menor.
Para que nadie le pise
tiene reja alrededor.

Aunque no puede crecer,
él sueña con ser mayor.
Pero nunca podrá serlo ... (ver texto completo)
El sastre de Ulm (1592)

- ¡Obispo, puedo volar!
-le dijo el sastre al obispo-.
¡Fíjate, voy a probar!
-Y con algo como alas
el sastre subió al lugar más alto de la catedral.
Pero el obispo no quiso mirar-.

-Como el hombre no es un ave, ... (ver texto completo)
O todos o ninguno

Esclavo, ¿quién te liberará?
Los que están en la sima más honda
te verán, compañero,
tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.

O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse. ... (ver texto completo)
Alemania

Hablen otros de su vergüenza.
Yo hablo de la mía.

¡Oh Alemania, pálida madre!
Entre los pueblos te sientas
cubierta de lodo.
Entre los pueblos marcados por la infamia
tú sobresales. ... (ver texto completo)
Loa del estudio

¡Estudia lo elemental! Para aquellos
cuya hora ha llegado
no es nunca demasiado tarde.
¡Estudia el «abc»! No basta, pero
estúdialo, ¡No te canses!
¡Empieza! ¡Tú tienes que saberlo todo!
Estás llamado a ser un dirigente.
... (ver texto completo)
Loa de la duda

Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis
serenamente y con respeto
a aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa.
Quisiera que fueseis avisados y no dierais
vuestra palabra demasiado confiadamente.

Leed la historia. Ved
a ejércitos invencibles en fuga enloquecida. ... (ver texto completo)
Loa de la dialéctica

Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años
más.
La violencia garantiza: «Todo seguirá igual.»
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación: «Ahora es cuando
empiezo.»
Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora: ... (ver texto completo)
De todos los objetos

De todos los objetos, los que más amo
son los usados.
Las vasijas de cobre con abolladuras y bordes aplastados,
los cuchillos y tenedores cuyos mangos de madera
han sido cogidos por-muchas manos. Éstas son las formas
que me parecen más nobles. Esas losas en torno a viejas casas,
desgastadas de haber sido pisadas tantas veces,
esas losas entre las que crece la hierba, me parecen ... (ver texto completo)
Refugio nocturno

Me han contado que en Nueva York,
en la esquina de la calle veintiséis con Broadway,
en los meses de invierno, hay un hombre todas las
noches
que, rogando a los transeúntes,
procura un refugio a los desamparados que allí se reúnen.

Al mundo así no se le cambia, ... (ver texto completo)
Canción del comerciante

Río abajo hay arroz,
río arriba la gente necesita el arroz.
Si lo guardamos en los silos,
más caro les saldrá luego el arroz.
Los que arrastran las barcas recibirán aún menos.
Y tanto más barato será para mí.
Pero ¿qué es el arroz realmente?
... (ver texto completo)
Canción de los bateleros del arroz

Río arriba, en la ciudad,
nos espera un puñado de arroz,
pero pesa la barca que debe subir
y el agua corre río abajo.
Nunca llegaremos arriba.

Tirad más aprisa, las bocas
esperan ya la comida. ... (ver texto completo)