YEPES: GRACIAS A LA PLATAFORMA "¿ANTI-INCINERACIóN?": -...

GRACIAS A LA PLATAFORMA "¿ANTI-INCINERACIóN?":
- Gracias por haber confundido al pueblo con informaciones deformadas e interesadas. Es posible que alguno de sus miembros estuviera, y esté, interesado en mejorar la calidad de vida en el pueblo, pero en lo que respecta a los dirigentes de la susodicha plataforma, y al grueso núcleo derechista que se insertó en la misma, es algo más que dudoso. Esta especie de asociación, o lo que sea, solo ha servido para insuflar aire político a los señores de la oposición, que padecen alopecia ideológica, y para impulsar a un señor que, como político, dio abundantes muestras de su desinterés por la ecología y el medioambiente, amén de su raquítica gestión política en cultura.
- Gracias por haber transformado el pueblo en un ruedo de informaciones y de chismorreos continúos, sobre unos y sobre otros. Si queremos conservar el medioambiente, tanta hojita no es precisamente lo mejor. Pobres árboles.
- Gracias por haber hecho de una trituradora una incineradora y, así, evitar, una vez más, que una empresa se instale en Yepes. Hay mucha gente que odia el progreso y que le gustaría seguir viviendo con borricos y galeras, yendo a por la cosecha. Claro, que seguramente sean lo que siempre han mandado, los que se creen que el pueblo les pertenece y que, por ello, si este pueblo se les rebela, tienen derecho a reprimir esa revuelta: si quereís mejorar, os someteremos a nuestro yugo, pobretones.
- Gracias por elevar innecesariamente la crispación y la tensión en el pueblo. Os gusta mucho la guerra ( Hace poco celebrastéis el segundo aniversario de la de Irak)y no concebís la convivencia sino es por medio del insulto, el chismorreo y el enfrentamiento. Como dijo Groucho Marx: ¡Es la GUERRA! Es decir, los que mueven el cotarro en la ¿plataforma? no aceptan que otros dirijan los asuntos públicos, y son capaces de todo con tal de volver a su, por supuesto, puesto, que les corresponde por nacimiento.
- Gracias por manipular tantas conciencias sacudidas por el cáncer. Esta plaga es tan miserable y tremenda que ejercicios de frivolidad como el que estos señores hacen es, cuando menos, un desprecio al más mínimo humanitarismo. Nuestro pueblo no se merece este gratuito aumento de sufrimiento.
- Gracias por nada, en definitiva.